🌡️SAN LUIS --°

Vecinos que conocieron y cuidaron durante años las palmeras aseguran que se intentó evitar su retiro y cuestionan que no se haya buscado otra alternativa. Desde la Municipalidad sostienen que los ejemplares fueron trasplantados. Pero la pregunta sigue abierta: ¿por qué no se pudieron correr unos metros y qué proyecto queda ahora para embellecer y poner en valor a Pozo del Tala?

La historia de las palmeras de Pozo del Tala sumó nuevos testimonios y documentos después de la primera publicación de Belgrano al Día, en la que mostramos cómo aquellos ejemplares que durante años identificaron el acceso al paraje fueron retirados.

Y esta vez, detrás de las imágenes, aparecen las voces de vecinos que aseguran conocer de cerca la historia de esas plantas.

Según uno de los testimonios recibidos por este medio, las palmeras estaban allí desde los primeros años de un programa de inclusión laboral implementado a comienzos de la década del 2000. Fueron plantadas y, durante años, vecinos y trabajadores se encargaron de regarlas y mantenerlas.

El relato describe incluso una tarea que hoy forma parte de la memoria del lugar: trasladar diariamente los recipientes con agua y, posteriormente, utilizar un carro para poder llevar una mayor cantidad de agua hasta las plantas.

Para quienes participaron de ese trabajo, las palmeras dejaron de ser simplemente árboles ubicados a la vera de un camino.

Pasaron a formar parte de la historia de quienes las plantaron, las regaron y las vieron crecer.

🌴 ¿SE PODÍAN CORRER EN LUGAR DE SACARLAS?

Esta es quizás la pregunta que más se repite ahora entre los vecinos.

Si la intervención sobre el acceso hacía necesario liberar determinado espacio, ¿por qué no se evaluó trasplantarlas unos metros?

¿Era técnicamente imposible?

¿Representaba un riesgo?

¿Existía un proyecto vial que impedía conservarlas?

¿Se estudió su reubicación dentro del propio Pozo del Tala?

Son preguntas que todavía necesitan una explicación concreta.

Desde la intendencia se señaló que las palmeras fueron trasplantadas. Pero entre los vecinos aparece otra inquietud: ¿Por qué fueron trasplantadas a otra parte y por qué no quedaron en Pozo del Tala?

Porque si el objetivo era preservar los ejemplares, también resulta razonable preguntar si podían seguir siendo parte del paisaje del mismo paraje que durante tantos años las cuidó.

📄 UN DOCUMENTO QUE AGREGA OTRA PIEZA AL ROMPECABEZAS

Belgrano al Día accedió además a una Cédula de Notificación fechada el 29 de abril de 2026, emitida en nombre de la Dirección Nacional de Vialidad, 14.º Distrito San Luis.

El documento hace referencia a una construcción considerada clandestina en zona de camino de la Ruta Nacional 146, progresiva kilómetro 42, e identifica como responsable y/o propietario a la “Municipalidad de Pozo del Tala – Los Manantiales”.

La notificación intima a remover la obra y reparar la zona afectada dentro de un plazo de 72 horas.

Pero hay que ser precisos: el documento que tenemos en nuestro poder no menciona expresamente a las palmeras ni establece que su retiro haya sido ordenado por Vialidad Nacional.

Por eso, lejos de cerrar la discusión, abre nuevas preguntas.

¿Qué obra debía retirarse?

¿Tuvo esa situación relación con el posterior retiro de las palmeras?

¿Quién tomó finalmente la decisión sobre los ejemplares?

¿Intervino Vialidad Provincial, Vialidad Nacional o algún otro organismo?

¿Existió un proyecto específico para modificar el acceso?

Son respuestas que los vecinos tienen derecho a conocer.

🌱 ¿Y QUÉ PASA AHORA CON POZO DEL TALA?

Acá aparece quizás la cuestión más importante.

Porque no se trata solamente de defender unas palmeras.

Se trata de saber qué proyecto existe para el lugar.

En otros puntos del Departamento Belgrano se han realizado trabajos de puesta en valor, iluminación, recuperación de espacios y mejoras. Incluso existen proyectos y obras públicas registradas para distintos sectores del departamento.

Entonces la pregunta para Pozo del Tala es inevitable:

Si se retiraron las palmeras que durante años identificaron su ingreso, ¿qué se va a hacer ahora para embellecer y poner en valor ese acceso?

Porque sacar aquello que los vecinos cuidaron durante años debería tener, al menos, una explicación y un proyecto detrás.

No alcanza con decir que fueron retiradas.

Tampoco alcanza con señalar que fueron trasplantadas.

Los vecinos quieren saber por qué fueron trasplantadas a otra parte?, por qué no quedaron en Pozo del Tala y qué está previsto para el lugar que dejaron vacío.

NO ES SOLO UNA DISCUSIÓN SOBRE ÁRBOLES

Hay algo que no debería perderse en medio de las versiones.

Para quienes participaron de su plantación y cuidado, aquellas palmeras representaban años de trabajo.

Personas que cargaron agua, caminaron, trabajaron y cuidaron esos ejemplares hasta convertirlos en parte de la identidad del acceso.

Por eso, la pregunta que queda para las autoridades no debería ser solamente quién decidió retirarlas.

También debería ser:

¿Qué se les dice hoy a esas personas que durante años las cuidaron?

Y, sobre todo:

¿Qué se les ofrece a los vecinos de Pozo del Tala a cambio de aquello que formaba parte de su paisaje?

Pozo del Tala también merece obras, mantenimiento, caminos y espacios cuidados.

Pero poner en valor un paraje no debería significar borrar aquello que sus propios vecinos construyeron y conservaron durante años.

Desde Belgrano al Día dejamos planteadas estas preguntas y, como corresponde, queda abierta la posibilidad de que la Municipalidad de Los Manantiales, Vialidad Provincial o los organismos que correspondan expliquen públicamente qué ocurrió, quién tomó la decisión y cuál es el proyecto previsto para el acceso a Pozo del Tala.

Porque esta historia todavía no terminó.

Las palmeras ya no están. Ahora falta saber qué va a quedar en su lugar.