PEDIMOS RESPUESTAS A JUAN CARLOS ÁLVAREZ, AL MUNICIPIO Y A LOS ORGANISMOS INVOLUCRADOS
Vecinos de Nogolí aseguran que hace años viven en un sector de terrenos comercializados por Juan C. Álvarez, donde —según relatan— al momento de ofrecerse los lotes se mencionaban servicios de agua y electricidad. Sin embargo, sostienen que esas prestaciones nunca llegaron en las condiciones que esperaban y que, con el paso del tiempo, comenzaron a encontrarse con exigencias y respuestas que todavía no logran comprender.
El testimonio que llegó a Belgrano Al Día plantea una situación que merece ser aclarada. No se trata solamente de la falta de servicios básicos: los residentes también cuestionan los permisos municipales, las condiciones de conexión eléctrica y las obras que, según les informaron, serían necesarias para abastecer al sector.
La electricidad: una obra pendiente y una diferencia que los vecinos no comprenden
De acuerdo con el relato de uno de los vecinos, cuando comenzaron a gestionar la conexión eléctrica se encontraron con que debían realizarse importantes obras de infraestructura. Entre ellas, mencionó la instalación de un transformador, postes y tendido de cables, además de documentación técnica y mensuras.
El residente sostiene que, al consultar a Edesal, le explicaron que esas obras debían ser afrontadas por el responsable del desarrollo del loteo.
Pero el interrogante que despertó mayor preocupación apareció cuando, según su testimonio, observaron que una vivienda perteneciente al propio Juan Carlos Álvarez contaba con suministro eléctrico, mientras otros habitantes del mismo sector no podían concretar sus conexiones.
¿Por qué se habría podido habilitar una conexión en esa propiedad mientras otros vecinos recibían respuestas diferentes?
¿Qué autorización se presentó para realizar esa conexión?
¿Se trató de una conexión particular o de una infraestructura que también podría abastecer a otros terrenos?
¿Quién debía ejecutar las obras necesarias para garantizar el servicio al conjunto de los compradores?
Son preguntas que requieren documentación y respuestas de las partes involucradas.
Los permisos municipales, otro punto que genera dudas
Los vecinos relatan que inicialmente tuvieron dificultades para obtener autorizaciones municipales y que, después de insistir, consiguieron un permiso relacionado con la instalación de un pilar eléctrico sobre calle 9 de Julio.
Sin embargo, aseguran que posteriormente, al consultar por la situación de la propiedad que sí contaba con electricidad, desde el municipio les habrían explicado que la autorización otorgada estaba vinculada a la realización de una obra.
Según el testimonio recibido, la respuesta que recuerdan fue: “Nosotros lo que hicimos fue darles el permiso para la obra”.
La explicación, lejos de despejar las dudas, habría abierto nuevos interrogantes entre los residentes.
¿Qué obra fue autorizada exactamente? ¿A quién se le otorgó el permiso? ¿Qué documentación se presentó? ¿La autorización contemplaba una conexión individual o una infraestructura para abastecer a todo el sector?
Y, fundamentalmente, ¿cuál es la situación administrativa y urbanística de los terrenos que se están ofreciendo?
El agua: ¿quién debe garantizar la infraestructura?
Otro de los puntos señalados por los vecinos es el suministro de agua. Según relatan, se habría realizado una extensión mediante una manguera conectada al caño principal para llevar el servicio hacia el sector.
A partir de esa situación, plantean una pregunta que también merece una respuesta técnica e institucional: ¿quién autorizó esa conexión y bajo qué condiciones se realizó?
¿Qué organismo tiene a su cargo la evaluación y autorización de esa extensión? ¿Existe un proyecto aprobado? ¿La instalación cumple con las condiciones necesarias para garantizar un suministro adecuado a todos los terrenos?
Los vecinos quieren saber si la infraestructura existente es suficiente y quién debe hacerse responsable de las obras necesarias para que el servicio llegue de manera regular y segura.
Lo que se ofrece y lo que los compradores dicen encontrar
La preocupación adquiere otra dimensión cuando se considera que, según los residentes, algunos terrenos fueron ofrecidos mencionando disponibilidad de agua, electricidad y documentación.
En una de las modalidades de venta que los vecinos dicen haber conocido se ofrecen terrenos de aproximadamente 1.550 metros cuadrados, ubicados a unos 1.500 metros del pueblo, con la descripción de que cuentan con agua, luz y papeles.
La pregunta es inevitable: ¿qué significa exactamente que los servicios están incluidos? ¿Están efectivamente disponibles para cada lote? ¿Las conexiones están habilitadas? ¿Qué documentación acredita la situación de cada terreno?
Para quien compra un terreno, estas diferencias no son detalles menores. Pueden representar gastos importantes, años de espera y dificultades para construir o habitar una propiedad.
Por eso, antes de concretar una operación, resulta fundamental que los compradores puedan acceder a información clara y verificable sobre la situación del inmueble, los permisos, los servicios y las obras pendientes.
Una explicación pública que los vecinos consideran necesaria
Los testimonios recibidos por este medio también hacen referencia a la exhibición de un transformador que, según sostienen, habría sido mostrado como parte de la infraestructura prevista para el sector. Los residentes mencionan además versiones sobre posibles traslados de equipos eléctricos entre distintas zonas.
Por el momento, Belgrano Al Día no cuenta con documentación técnica que permita confirmar esas afirmaciones ni establecer cuál es el destino de los equipos mencionados. Por eso, resulta necesario que Edesal y las autoridades competentes aclaren qué infraestructura existe, qué obras están aprobadas y cuáles se encuentran pendientes.
También corresponde conocer la posición de Juan C. Álvarez, como responsable señalado por los vecinos en relación con la comercialización del loteo.
¿Qué debería informar el municipio?
Ante la cantidad de interrogantes planteados, sería importante que el municipio de Nogolí emita un comunicado público que permita llevar tranquilidad tanto a los vecinos que ya viven en el lugar como a quienes compraron o están evaluando adquirir terrenos.
La comunidad necesita conocer:
- Cuál es la situación administrativa y urbanística del sector.
- Qué permisos municipales fueron otorgados y para qué obras.
- Si los terrenos ofrecidos cuentan con las autorizaciones correspondientes.
- Qué condiciones deben cumplirse para acceder a los servicios de agua y electricidad.
- Quién debe ejecutar y financiar las obras de infraestructura pendientes.
- Qué organismos intervinieron y qué controles se realizaron.
No se trata de anticipar conclusiones ni de señalar responsabilidades sin pruebas. Se trata de que quienes viven allí y quienes invirtieron sus ahorros en un terreno puedan conocer con claridad qué están comprando, qué servicios tienen realmente disponibles y qué falta para acceder a ellos.
En Nogolí hay vecinos que aseguran llevar años esperando respuestas. Y cuando se habla de agua, electricidad, permisos y terrenos ofrecidos a la venta, el silencio no alcanza. Hace falta información concreta, documentación y explicaciones públicas.
Desde Belgrano Al Día dejamos planteados estos interrogantes y solicitamos que tanto el municipio como Juan C. Álvarez y las empresas u organismos involucrados puedan brindar su versión. El objetivo es que la comunidad tenga certezas y que ningún comprador tome decisiones sin conocer la situación real de los terrenos.
Porque tener un terreno no debería convertirse en una espera indefinida por los servicios que se anunciaron al momento de comprarlo.
