🌡️SAN LUIS --°

Un nuevo hecho delictivo volvió a poner en el centro de la escena la seguridad en Villa de la Quebrada. El robo ocurrió en una vivienda de la zona rural, sobre la Autopista 25 de Mayo, a la altura del kilómetro 33. Es el mismo sector donde semanas atrás ya se habían denunciado otros hechos.

La inseguridad vuelve a golpear a Villa de la Quebrada y, con este nuevo episodio, la preocupación de los vecinos vuelve a crecer.

Esta vez, delincuentes ingresaron a una vivienda ubicada en la zona rural luego de forzar una persiana y cortar y doblar barrotes de hierro de una ventana. Del interior se llevaron distintos elementos, entre ellos aparatos electrónicos, dos cortadoras de pasto a explosión, una escalera, una garrafa y otras pertenencias.

El hecho habría ocurrido durante la noche, entre el viernes y la madrugada del sábado. La Policía y personal de Policía Científica trabajaron en el lugar para intentar obtener elementos que permitan avanzar en la investigación.

Pero el dato que vuelve a generar preocupación es el lugar donde ocurrió.

La vivienda se encuentra sobre la Autopista 25 de Mayo, a la altura del kilómetro 33, un sector que ya había quedado bajo la mirada de los vecinos después de otros robos registrados semanas atrás. En aquella oportunidad, dos propiedades fueron desvalijadas y se denunció además un intento de ingreso a otra vivienda.

Es decir, no se trata de un episodio aislado dentro de una zona que ya viene siendo señalada por los propios vecinos.

¿QUÉ PASÓ CON LAS MEDIDAS ANUNCIADAS?

Durante las últimas semanas, la inseguridad generó reuniones, reclamos y hasta una movilización de vecinos que pidieron respuestas tanto a las autoridades municipales como a las fuerzas de seguridad.

Desde el Municipio se informó sobre la incorporación de cámaras de seguridad y también se habló de reforzar las medidas preventivas. Además, la propia intendencia reconoció que la amplia jurisdicción de la Comisaría 44° representa un desafío para la cobertura del territorio.

También se informó públicamente que durante un período la dependencia policial tuvo inconvenientes con su vehículo, situación que afectó la movilidad de los efectivos.

Por eso, ante este nuevo robo, las preguntas vuelven a aparecer:

¿Dónde están funcionando las cámaras?
¿Están ubicadas en los lugares donde realmente pueden aportar a la prevención?
¿Existe monitoreo permanente?
¿Se analiza el movimiento de vehículos que ingresan y salen de la localidad?
¿Hay patrullaje suficiente durante la noche en la zona rural?
¿El esquema actual de prevención alcanza para una localidad que ha crecido y tiene una extensa zona rural?

No son preguntas nuevas. Son interrogantes que aparecen nuevamente después de que los vecinos ya plantearan su preocupación.

LA SEGURIDAD NO PUEDE QUEDAR SOLO EN EL RECLAMO DE LOS VECINOS

Villa de la Quebrada es una localidad que durante años fue reconocida por su tranquilidad. Hoy esa tranquilidad está siendo puesta a prueba por una sucesión de hechos que genera preocupación entre quienes viven tanto en el casco urbano como en las zonas rurales.

En las últimas semanas se produjeron reuniones entre vecinos, Municipio y fuerzas de seguridad para analizar medidas preventivas.

Incluso posteriormente se realizaron procedimientos policiales vinculados con investigaciones por distintos hechos ocurridos en Villa de la Quebrada y zonas cercanas, con allanamientos en sectores de la Autopista 25 de Mayo.

Pero mientras las investigaciones avanzan, los vecinos necesitan poder vivir y dormir tranquilos.

Y cada nuevo robo vuelve a poner sobre la mesa una discusión que no debería cerrarse después de una reunión o de un anuncio.

La pregunta de fondo es sencilla:

¿Las medidas que se están implementando están alcanzando para prevenir que estos hechos sigan ocurriendo?

Desde Belgrano al Día vamos a seguir siguiendo esta situación, escuchando a los vecinos y también dando espacio a las autoridades para que expliquen qué medidas se están tomando y cuáles son los resultados.

Porque informar no es solamente contar cuando ocurre un robo.

También es preguntar qué se está haciendo para que el próximo no ocurra.