Se rompió nuevamente el Acueducto Productivo Belgrano en la zona de Ruta 3, antes de Finca Cortaderas. La pregunta de los vecinos es inevitable: ¿cómo puede ser que tenga que ser un vecino quien advierta una pérdida de esta magnitud?
Otra vez Nogolí.
Otra vez el agua.
Otra vez una cañería rota en una zona que desde hace años convive con reparaciones y desperfectos en el sistema.
Durante el fin de semana, fue un vecino quien detectó la importante pérdida de agua sobre el Acueducto Productivo Belgrano, en inmediaciones de la Ruta Provincial N° 3, antes de llegar a Finca Cortaderas.
Y desde entonces, el agua comenzó a correr por el terreno como una verdadera vertiente, avanzando entre el sector ubicado entre la ruta y los alambrados de los campos vecinos.
Pero hay algo que preocupa todavía más: según el reclamo recibido por Belgrano al Día, la pérdida fue advertida por un vecino y no por el organismo encargado del sistema.
Es decir, una vez más fue la gente que vive y transita la zona la que puso el problema sobre la mesa.
Y entonces surge una pregunta que merece una respuesta:
¿QUIÉN ESTÁ CONTROLANDO EL ACUEDUCTO?
Porque si un vecino puede detectar una pérdida de esta magnitud simplemente pasando por el lugar, mientras el agua continúa saliendo y afectando el suministro hacia otros sectores, es necesario saber cómo funciona el sistema de monitoreo y detección de desperfectos de San Luis Agua.
No se trata de atacar a nadie.
Se trata de preguntar.
¿Cuándo fue detectada oficialmente la rotura?
¿Cuándo fue informada San Luis Agua?
¿Se realizó algún corte preventivo?
¿Se avisó a los vecinos y productores afectados?
Y, sobre todo:
¿Por qué tuvo que ser un vecino quien levantara la voz para advertir que se estaba perdiendo agua?
Nogolí: un problema que vuelve una y otra vez
La situación adquiere todavía mayor relevancia porque no estamos hablando de un hecho aislado.
El propio registro oficial de San Luis Agua muestra que durante 2026 el sistema del Acueducto Nogolí tuvo distintas intervenciones y reparaciones. En mayo se informó el recambio de cañerías del Troncal I y, posteriormente, nuevas tareas de reparación; en julio y agosto también se comunicaron trabajos sobre el sistema.
Incluso el Acueducto Productivo Belgrano, inaugurado en 2014 en la zona de Finca Cortaderas, en Nogolí, fue proyectado para abastecer de agua para uso productivo y humano a la zona.
Por eso el reclamo de los vecinos no es solamente que “arreglen la pérdida”.
La pregunta es mucho más profunda:
¿CUÁNDO SE VA A SOLUCIONAR EL PROBLEMA DE FONDO?
Porque el lugar acumula reparaciones.
Tramos intervenidos.
Caños emparchados.
Restos de antiguas reparaciones.
Y ahora, nuevamente, agua que sale de la cañería y corre por el campo mientras hay vecinos que se quedan sin suministro.
El agua se pierde mientras otros esperan
La contradicción es evidente.
El agua está ahí.
Se ve.
Corre.
Se escucha.
Avanza por el terreno.
Mientras, del otro lado del sistema, hay familias, productores y animales que necesitan ese mismo recurso.
Y eso es precisamente lo que los vecinos quieren que se entienda:
No es solamente un caño roto.
Es agua que no llega.
Es producción que puede verse afectada.
Son familias que dependen del servicio.
Y es una infraestructura que debería tener un seguimiento permanente.
BASTA DE ESPERAR A QUE UN VECINO DESCUBRA EL PROBLEMA
Desde Belgrano al Día queremos poner este reclamo en conocimiento público.
No para señalar a una persona.
No para generar una pelea.
Para que el problema se vea y se solucione.
Si San Luis Agua ya estaba al tanto de la situación, corresponde que informe cuándo fue notificada y qué acciones se pusieron en marcha.
Si todavía no había sido detectada oficialmente, la pregunta es todavía más importante:
¿Cómo puede una pérdida de esta magnitud pasar inadvertida mientras el agua corre durante horas?
Los vecinos necesitan respuestas.
Pero, principalmente, necesitan agua.
Y quieren que esta vez no aparezca simplemente otro parche.
Quieren una solución definitiva.
Porque Nogolí no puede seguir acostumbrándose a la misma historia:
se rompe el caño → se pierde agua → los vecinos reclaman → se repara → pasa el tiempo → vuelve a romperse.
¿Hasta cuándo?
Belgrano al Día pone el reclamo sobre la mesa y espera la respuesta de San Luis Agua.
Porque si un vecino tuvo que ver, detectar y advertir la pérdida, lo mínimo que merece esa comunidad es que alguien escuche, intervenga y explique qué está pasando.
El agua no puede seguir corriendo mientras los vecinos esperan.
