🌡️SAN LUIS --°

Hoy, un día como este, en 1880 — o tal vez en 1883, como sugieren otros registros — nació en Nogolí una mujer que jamás buscó el reconocimiento, pero que terminó dejando su nombre grabado en la historia de San Luis. Doña Tecla Funes fue tejedora, sanadora, refugio para los que no tenían a nadie, y hoy un Centro Artesanal lleva su nombre en la Ciudad de La Punta.

Hija de Pedro Pascual Funes y de María Alcaraz, Tecla creció al pie del cerro que hoy sostiene el murallón del dique de Nogolí. En ese rincón de monte puntano, rodeada de algarrobos, claveles y el sonido del río, aprendió un oficio que la acompañaría toda la vida: el tejido en telar criollo. Sus colchas, peleros y fajas, teñidas con raíces y plantas del monte, llegaron a ser admiradas a nivel nacional. En 1967, el diario La Prensa de Buenos Aires la visitó en su casa y la encontró trabajando frente a su telar, a sus más de 90 años. «Reciban asiento», les dijo, y les mostró la hermosa manta que confeccionaba ella sola.

Pero Tecla fue mucho más que una tejedora extraordinaria. Su casa siempre estuvo abierta. Recibía a enfermos, a niños sin familia, a personas que la vida había dejado a la intemperie. En una época sin instituciones ni redes de contención, su hogar era el hospital, el orfanato y el refugio de quienes no tenían adónde ir. Según el recuerdo de su hijo del corazón, Armando Muñoz, bastaba una caricia o una mirada de Tecla para calmar las tormentas más difíciles.

Su legado sobrevivió de muchas formas. La escritora y el historiador Jesús Liberato Tobares le dedicaron versos. El músico sanjuanino Eduardo Troncoso la recordó en su vals «Provincia de San Luis» con aquella estrofa que dice: «Tierra que sus colores ofreció / a una vieja telera en Nogolí». Su sobrina Alicia Nicolasa Funes, formada bajo su guía, ganó en 1979 el Premio del Fondo Nacional de las Artes y fue recibida por el presidente de la Nación.

En 2018, cuando el Gobierno de San Luis reinauguró la histórica Fábrica de Alfombras en la Ciudad de La Punta, eligió un nombre que no dejaba dudas: Centro Artesanal Tecla Funes. Así, una mujer humilde del Departamento Belgrano pasó a ser el símbolo del tejido artesanal de toda la provincia.

Doña Tecla falleció el 29 de enero de 1968. Sus últimas palabras, según recuerda Armando, fueron simples y serenas como toda su vida: «Hasta acá creo que los acompañé». Luego cerró los ojos.

Hoy, Nogolí la recuerda. Y Belgrano al Día cree que este recuerdo no debería quedarse solo en los libros — debería estar en las escuelas, en las plazas, en las paredes de los municipios del departamento. Porque hay mujeres que tejen más que lana: tejen historia, identidad y comunidad. Doña Tecla fue una de ellas.

¡Salud, Tecla! 🧵


Fuente: «Hilos de historia», Gabriel Calderón Santander